top of page

Del eco de la vergüenza al susurro del perdón



A veces actuamos sin razón… o con demasiadas razones.

Tomamos decisiones que no entendemos, decimos cosas que no sentimos, y terminamos construyendo un pequeño búnker donde la culpa repite su eco y la vergüenza nos pone candado en la boca y piedras en el pecho.


Nos quedamos atrapados ahí, en ese “bubble” invisible donde la mente castiga, el alma se encoge y el corazón apenas respira. La vergüenza puede hacernos creer que todo terminó, que no hay regreso posible, que el error nos define para siempre.


Pero la vergüenza no es sentencia: es una puerta.

Una puerta que se abre cuando la autenticidad llama por nuestro nombre, cuando el amor deja la luz encendida, cuando la fidelidad decide quedarse aun con las manos temblando.


Dios no grita desde el cielo “te lo dije”.

Dios susurra “vuelve”.

Y en ese susurro cabe toda la fuerza que creíste perdida.


Porque no se trata solo de pelear o resistir, sino de mirar de frente lo que hiciste, reconocerlo y decir: “No me quedaré a vivir en este cuarto estrecho.” La vergüenza se desarma cuando le quitamos el miedo: confesando, reparando, caminando de nuevo. El perdón —el que Dios da y el que uno aprende a darse— abre caminos que la culpa nunca conocerá.


Hoy, salgo del bubble.

Hoy elijo verdad, amor y fidelidad.

Hoy dejo que Dios me sostenga mientras camino hacia la luz.


"Los que miraron a Él fueron alumbrados,

y sus rostros no fueron avergonzados."

Salmos 34:5

 
 

Entradas recientes

Ver todo
El único recurso que no vuelve

La mayoría de las personas pasa la vida intentando ganar más dinero, adquirir más conocimientos o alcanzar nuevas metas. Sin embargo, existe un recurso que todos gastamos exactamente al mismo ritmo y

 
 
El valor de una vida bien vivida

Vivimos en una época donde parece que todo debe ser inmediato. Corremos de una meta a otra, de una reunión a otra, de un proyecto a otro. Nos preocupamos por producir más, ganar más, alcanzar más. Sin

 
 
El peso del perfeccionismo

La búsqueda de hacerlo todo perfecto puede convertirse en una de las prisiones más silenciosas para la salud mental. Vivimos en una sociedad que aplaude la excelencia, pero pocas veces habla del costo

 
 

Formulario de suscripción

¡Gracias por tu mensaje!

©2020 por KURTBENDFELDT. Creada con Wix.com

bottom of page