top of page

Extraño tus besos más de lo que te imaginas


Extraño tus besos más de lo que te imaginas.Extraño los espacios donde caminabas sin prisa, donde sonreías como si el mundo fuera sencillo, donde trabajabas con esa concentración que te hacía brillar. Extraño los lugares que aprendieron tu nombre a fuerza de repetirte, los rincones donde nos encontramos sin pedir permiso, donde el amor era un idioma que no necesitaba traducción.


Extraño incluso el aire cuando no estabas, porque sabía que volverías. Hoy no vuelve.Y ese es el golpe.


Ganaron tus miedos… o quizá nunca me amaste como decías. Tal vez el amor fue verdad por un tiempo y luego se volvió demasiado grande para sostenerlo. Te fuiste con un “no puedo”, una frase breve que cerró puertas enormes. No hubo razones completas, solo un silencio que se quedó viviendo conmigo.


Te extraño porque no eras alguien más.Eras el amor de mi vida.Eras la persona con la que quise envejecer, con quien imaginé mañanas lentas y noches tranquilas, con quien pensé que el tiempo sería un aliado y no un juez. No eras un capítulo; eras el libro que quería seguir leyendo.


Y de pronto me dejaste solo.Solo y a oscuras.No por falta de luz afuera, sino por la ausencia adentro. Hay ausencias que no gritan; se sientan y esperan. Esta se quedó. Se quedó en la cama donde aprendimos a cuidarnos, en las calles que ahora evito, en la memoria que insiste en mostrarme lo que fue sin preguntarme si puedo verlo.


No te escribo para reprocharte.Te escribo porque el amor, cuando fue real, no desaparece con una despedida incompleta. Se transforma en nostalgia, en preguntas, en una ternura que duele. Te extraño con respeto, con la dignidad de quien amó de verdad y no se arrepiente.


Si supieras cuánto te extraño…No para atarte, no para forzarte a volver, sino para que sepas que aquí hubo un amor limpio, uno que no necesitó máscaras ni promesas exageradas. Un amor que, aun herido, no se vuelve rencor.


Hoy camino despacio. Aprendo a respirar sin ti. Aprendo a vivir con lo que quedó. Y aunque la noche se alargue, aunque la casa se sienta grande, hay una verdad que no se mueve: lo que sentí fue real, y eso nadie me lo quita.


Te extraño Heidi

 
 

Formulario de suscripción

¡Gracias por tu mensaje!

©2020 por KURTBENDFELDT. Creada con Wix.com

bottom of page