Allí estaban juntos en el Teatro Nacional...
- Kurt Bendfeldt
- hace 4 días
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Actualizado: hace 3 días

El viernes pasado tuve la oportunidad de asistir a un evento en el Teatro Nacional, me regalaron una entrada para palco, el evento muy hermoso, a la salida vi la escena que cambio todo para mi. Y solamente confirme lo que ya sabía desde hace mas de 6 meses. Allí en esa plaza CERRE, me arrepentí de mi, me desilusione de mi, me sentí que yo mismo me había traicionado, soñé por meses, le pedí miles de veces a Dios restauración, pero la vida juega a tu favor cuando una imagen de dos personas te dice TODO. Entre fotos, risas y demás, vez esa imagen de dos personas que me imagine pero que vi fisicamente ese día. Y no...no me decepcione, solamente caí en cuenta de mi verdadero valor.
No necesite buscar reemplazo durante 6 meses y un día. No necesite correr desesperado por validación, no busqué sexo por besos, no busque ilusionarme, al contrario, luché por una promesa de buscar, intentar y volver a empezar. Porque por principio propio siempre creí que el VERDADERO AMOR se HONRA. Pero cuando el amor solo es de un lado es difícil que la ecuación tenga resultado.
Y todo fue porque lamentablemente CREÍ en palabras, promesas y juramentos. CREÍ cuando escuche "te amo", creí cuando el futuro que visualizábamos era el mismo. Creí cuando escuche "siempre vamos a luchar porque te amo". Lo Creí todo...y nada era real era un espejismo de una salida anticipada con preparación quirúrgica y con toda la fuerza para dejar un vacío terriblemente doloroso en una conspiración disfrazada con familia, pero con la decisión ya tomada.
No me arrodille a orar, si no me puse boca abajo tirado en el suelo, durante días, tuve un derrame, tuve esperanza todos los días, nunca apague mi teléfono esperando. Busque en donde había fallado, me pregunte porque no habia sido yo suficiente, pero la realidad es que si fui mas que suficiente, fui mas que apostar por alguien, fui cuidadoso en hacer planes, fui lo que no fui antes por alguien que ni siquiera pudo valorar.
Así que sentado en una banca de cemento, vi toda la película sin que nadie me contará, sin buscar, allí con su pañuelo que rodeaba su cuello y su compañero con saco oscuro, alli...mi vida paso en segundos, mi historia se anulo, mis sueños se terminaron en esa que había sido mi mejor historia de amor, allí mi respiración se agudizo, allí en ese espacio frío la respuesta. Si fui suficiente. Allí TERMINO lo que idiotamente estaba ESPERNDO.
Hay momentos en la vida en los que uno preferiría no entender, no ver, no vivir en carne y hueso. Pero pasa.
Porque entender significa ver con claridad. O por lo menos la que se muestra.
Y cuando la claridad llega, allí se cierra un ciclo.
Nunca fue amor, fueron solo palabras.
Fueron palabras en promesas pero sin raíz.
El silencio de comprender que la lealtad, la palabra y el cuidado no estaban donde creíamos. Siempre la intuición fue ganando terrero, pero nunca le hice caso.
A veces el corazón tarda en verlo, pero cuando lo hace finalmente le hace caso a la mente. Nunca me he arrepentido de lo que hago si no lo que dejo de hacer, pero si me arrepiento de haber invertido mi ilusión.
Pero el tiempo… siempre revela lo que estaba escondido, porque cuando las cosas las haces mal, a escondidas sale siempre de una u otra manera. Lo que se niega con mentira se confirma siempre con verdad.
Hay heridas que no necesitan explicación para doler.
Infidelidad anticipada y con sueños de por medio.
Falta de lealtad en verte la cara y decir "no pasa nada allí"
Palabras que no se sostienen.
Promesas que se rompen.
Todo puede revelarse en un solo momento.
En un solo día.
Y cuando ocurre, uno entiende que no es una historia que quiera recordar. Aunque el corazón siempre quiere guardar lo "bonito" solo fue una realidad que no existió.
Sino porque el alma no encuentra sentido y de verdad que aun cuando venia en tiempo de reconstruirme, este evento me hizo hacerlo en tiempo real, recogiendo cada pedazo de mi, que no valía ni la mas mínima pena seguir arrastrando, lo último de esa "historia" se quedo en la banca se cemento.
Hay recuerdos que uno preferiría borrar. Ojalá se pudiera hacer, pero aunque no se pueda si se puede dejar solamente el principio porque cuando fue más de una década es un tiempo que pesa pero dejo de sumar.
Ahora es una amnesia emocional, la prueba más fuerte de mi vida quizás pero mi conciencia, libertad, amor propio me hace seguir mi camino de paz porque di lo mejor que podía y eso me da la moral que sufrí el duelo de rodillas, lloré como nunca en mi vida, soporte la humillación, la traición. Pero entendí que no son peras con manzanas, son manzanas con manzanas y peras con peras y allí esta la base.
Lo curioso es que cuando realmente comprendes lo que pasó, el odio deja de tener espacio porque ni siquiera vale la pena, y lo vivido sólo es aprendizaje.
El odio exige energía.
Y hay situaciones que ni siquiera merecen eso.
En mi caso se apago, la vida me puso a prueba y la pase. Claramente el dolor me acompaño hasta el viernes pasado hasta casi las 23:30, después fue luz, me subí a mi carro sin voltear a ver y me retire ahora solo recordaré el concierto.
Una distancia serena que aparece cuando descubres que fuiste cambiado por algo que ni siquiera tiene profundidad ni comparación. Cuando entiendes que algunas decisiones no nacen del amor, sino de heridas, de validación externa o de la falta de carácter para sostener lo que se tenía.
Las personas adultas toman decisiones algunas con futuro y otras en sus hobbies del cual el futuro es incierto porque no es una apuesta a algo propio si no solo un espacio en el escenario en un país donde eso genera aplausos pero no verticalidad.
La necesidad de validación hace cometer errores sin duda alguna, pero se comprende por lo vacíos que no se enfrentan. Cada oveja busca su pareja. El miedo al éxito y a una vida estable es la recompensa de un conformismo.
Y ahí aparece la claridad más dura:
Te dices no era mi lugar, si tenían razón cuando me lo dijeron en más de una vez, pero aun así ciego de amor, ciego de ilusiones, con la misión de HONRAR, amar y crecer, en haber creído que había encontrado a alguien especial, al que siempre vi como el verdadero AMOR DE MI VIDA, solamente era una idea alojada en la mente que soñaba.
Será el tiempo de abrir el corazón a personas sin mascaras, con amor, con propósitos reales, con sed de crecer, con anhelo de amar, con moral, con base y sobre todo con Dios real no con Dios como arma.
El peor error es confiar por amor. La confianza es todo.
Confía en la palabra.
Confía en la fe.
Confía en que la conciencia del otro será suficiente para detener un error.
Pero la vida enseña algo difícil de aceptar:
la fe no sustituye el carácter.
Uno puede decir que cree, puede pararse a adorar, puede repetir palabras espirituales… pero si el carácter no acompaña, las decisiones terminan revelando lo que realmente habita dentro. Leer la Biblia no lava la culpa, enfrentar con verdad es caminar correctamente con la vida y con coherencia. Estoy con Dios y voy con Dios, no es solo estar "aparentemente" con Dios. Orar, Pecar y Empatar no es ecuación es una Fe que no existe, solo es una base del techo donde se crece.
El tiempo siempre saca a la superficie lo que estaba oculto y lo que tenia olor extraño.
Siempre.
Cuando eso ocurre, uno también descubre algo sobre sí mismo.
Que el dolor no valía lo que se pensaba.
Que la decepción ni siquiera tiene espacio.
Que incluso cuando algo termina de la peor manera, se entiende perfectamente la falta de personalidad y las razones justas, entonces claramente se da la razón, porque caminar sin proyección real, solamente hará dar una cara que quiere ser deseada.
Entonces aparece la decisión que da la congruencia perfecta y solamente agradecer lo que se hizo con el corazón y cerrar allí todo.
Cuando un pensamiento intenta regresar…
bloquearlo, anularlo por completo.
No porque el pasado no haya existido, sino porque no merece seguir ocupando espacio en la mente ni en el corazón.
Hay historias que simplemente se cierran, se olvidan para siempre.
Al final, uno comprende que no todo el mundo tiene la misma base emocional.
Hay personas que crecieron con amor, con estructura, con límites, con ejemplos de lealtad.
Y hay otras que cargan vacíos desde la infancia que terminan hiriendo en sus relaciones adultas.
Eso no las convierte en villanos.
Pero sí explica por qué algunas historias no pueden sostenerse con esta matemática se anulan los sentimientos. No se le hecha la culpa a nadie, porque se entienden las razones que solo son obvias.
No todo el mundo está preparado para cuidar algo verdadero, prefieren caminar por validación constante, con sus heridas en la bolsa, con sus miedos sin enfrentarlos y con su capacidad emocional de resolver a bien apagado. Tirando a la basura el amor, la lealtad y las únicas ganas de caminar juntos.
La vida sigue.
Y cuando el corazón vuelve a estar en calma, uno entiende algo profundamente liberador:
No perdiste lo que era para ti.
Perdiste lo que no supo quedarse.
Perdiste solamente una ilusión que te hizo CREER.
Perdiste espacio.
Perdiste algunos sueños.
Perdiste algunos abrazos y besos.
Y eso deja de doler.
Se convierte en claridad.
Y allí es donde inicia la carrera de:
Personas que quieren quedarse.
Personas que hacen que la ilusión sea real.
Personas que quieren ser parte de tu espacio.
Personas que buscan sueños leales contigo.
Personas que quieran abrazarte y besarte mientras estas en cualquier tormenta.
Personas que te hacen mejor.
Personas con carácter.
Personas en tu futuro.
TE PERDONO DESDE EL FONDO DE MI CORAZON. Ojala seas feliz.
Y algo hermoso que dice mi Dios.
"Nada hay encubierto que no haya de revelarse, ni oculto que no haya de saberse."
— Lucas 12:2












