ERAS SUFICIENTE PARA MI...
- Kurt Bendfeldt
- hace 5 días
- 3 Min. de lectura

Nunca fue que no fueras suficiente.
Nunca fue que te faltara belleza, inteligencia o amor.
Nunca fue que no alcanzaras.
Fue el miedo.
Fue esa voz interna que te decía que no eras digna de algo tan estable.
Fue esa vergüenza silenciosa que te hacía pensar que tarde o temprano yo me iría.
Fue ese reflejo aprendido de decir:
“Te mereces a alguien mejor.”
“Tengo miedos.”
Como si el amor fuera una competencia.
Como si yo estuviera evaluando.
Como si estuviera buscando una versión más perfecta, si para mí lo eras...
Y no.
Yo nunca busqué perfección.
Busqué verdad.
Y la encontré en ti, o por lo menos eso me demostraste.
Nuestra relación no se apagó por falta de amor. Se apagó por exceso de temor. Y la falta de poner límites a terceros. O quizás el que no fue SUFICIENTE fui yo; o una ilusión nueva con música interrumpió más de una década de amor.
Cuando alguien no se siente suficiente, comienza a escapar incluso de aquello que más ama.
Escapar del compromiso.
Escapar del conflicto sano.
Escapar de la vulnerabilidad.
Escapar de sus propios límites internos.
Y en esa huida, detonaste una bomba en mi corazón.
No porque me dejaras de amar.
Sino porque te dejaste ganar por la idea de que algún día yo lo haría.
Jamás te hubiera abandonado.
Jamás.
No cuando había decidido caminar contigo.
No cuando te había elegido con conciencia.
No cuando había invertido años de mi vida con esfuerzo, coraje y valentía para que lo nuestro fuera para siempre.
Hoy, con el tiempo, entendí algo que en medio del dolor no veía.
Te conocí más después de perderte.
Entendí tus miedos.
Tu inseguridad escondida detrás de tu fuerza y de tu hermosa sonrisa.
Tu temor a no ser suficiente. Las palabras que pusieron en tu corazón.
Tu miedo a que un día despertara y decidiera que querías menos de lo que yo merecía.
Y paradójicamente, ahora que te entiendo más, te amo más.
No amo la huida.
No amo la explosión.
Pero amo tu interior.
Lo único que quisiera es abrazarte y decirte:
Eras suficiente.
Siempre lo fuiste.
Abrazarte sin presionarte.
Protegerte sin estorbar.
Empoderarte sin controlar.
Besarte sin pensar en el miedo.
Cuidarte como lo prometí.
Ir más despacio.
Construir más firme.
Discutir sin destruir.
Elegirnos cada día sin la sombra de “algún día me dejará”.
Yo no buscaba una mujer perfecta.
Buscaba una compañera consciente.
Y tú lo eras.
Hay personas que cambian tu destino sin quedarse para siempre.
Tú cambiaste mi mente.
Mi forma de amar.
Mi forma de entender a Dios.
Mi forma de ver la vida.
Mi forma de ver casa como hogar.
Dejaste lleno de amor mi corazón, incluso cuando lo rompiste. La explosión no fue suficiente para vaciar mi amor, al contrario se abrazo con fuerza ante las llamas y quedo intacto.
Y eso no lo logra alguien que no es suficiente.
Hoy te amo incluso si tu vida toma otro camino.
Incluso si otra mano sostiene la tuya.
Incluso si decides construir lejos de mí.
Solo deseo que allí, donde estés, sientas que eres suficiente.
Que no huyas otra vez.
Que no creas que te van a abandonar.
Que no sabotees el amor por miedo. O por terceros que no suman solo destruyen.
Porque yo sí te veía.
Yo sí te elegía.
Yo sí te quería completa, con tus miedos incluidos.
Y aunque la historia no haya sido para siempre como soñé, para mí fuiste suficiente para cambiar mi vida.
Eso nadie lo borra.
Dios no une corazones por accidente. El no se equivoca somos las personas que por miedo renunciamos a la promesa. Porque algo que tengo claro no por ego, es que nadie te va amar como yo, sencillamente porque te conozco por dentro y por fuera y amo todo eso, incluyendo tus miedos, vulnerabilidad, orgullo. Amo todo porque fui tu confidente lo cual no creo que repitas y cuentes con nadie y que lo entienda como yo, que lo tome en su corazón sin juzgar como yo.
Y si alguna vez vuelves a mirarte con duda, ojalá recuerdes esto:
Nunca fue que no fueras suficiente.
Fue que no supiste verte con los ojos con los que yo te veía.
"Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida."
— Proverbios 4:23












