Tú fuiste TODO para mí...
- Kurt Bendfeldt
- hace 5 horas
- 11 Min. de lectura

En memoria para TI...
Dicen que escribir ayuda como catarsis, como desahogo, me costo lagrimas cada letra, porque cada una me llevo a algo.
Esta es una carta al viento, a la luna, a ella quien fue, mi persona favorita, no porque la vaya a olvidar, si no porque simplemente ya no quiso ser parte de mi vida.
Se que nunca leerás esto y tampoco lo hago con esa intención.. Pero hay palabras que no necesitan ser leídas para existir. Necesitan ser dichas para que el alma no se asfixie.
Te conocí después de 22 llamadas.
Veintidós veces sonó mi teléfono.Veintidós intentos tuyos para concretar una entrevista. Si yo hubiera sabido que del otro lado de esa línea estaba el amor de mi vida, habría contestado a la primera. No te habría hecho esperar ni un segundo. Pero la vida es así: uno no sabe que está a punto de cruzarse con su historia más grande.
Llegaste a aquel restaurante acompañada de tu mamá. Recuerdo su mirada firme, protectora. Antes de irse me dijo algo que no fue ligero:“Se la encargo”.
Y yo lo tomé como promesa.
No como frase educada.
No como gesto formal.
Lo tomé como misión.
Desde ese día quise cuidarte.
Nuestra primera comida en el altiplano no fue solo comida. Fue el inicio de un viaje sin fronteras. Cambiamos el plato para que probaras una carne que nunca habías probado. Y ese gesto pequeño se convirtió en símbolo de lo que seríamos: compartir, enseñar, descubrir, intercambiar sabores y mundos. En ese mismo departamento, nos entregamos por primera vez.
Recorrimos cocinas con mi idea de que probaras. El carpaccio. Las carnes asadas que se volvieron tu plato. La crepa “Dulce Vida” que adoptaste como favorita. La comida china, las tardes de postre, las mesas improvisadas, los cafés interminables, los platos que aprendiste a cocinar deliciosos. Cada lugar fue una estación de nuestro propio mapa.
Vivimos en lugares distintos, hasta que llegamos a este lugar que tú escogiste, Aquí corrieron también nuestros "peluches" el gran manu y el igor. Nuestros compañeros de cuatro patas que seguramente también en sus cabezas peludas se extrañan ahora.
Te ponías tu mascarilla de noche te mirabas aún más hermosa, maquillada o desmaquillada, peinada o despeinada, delgada o gordita, enojada o alegre, sonriente o seria, siempre te mirabas hermosa, porque era mi hermosita. Tus ojos se encontraban con los míos cuando hacíamos el amor, cuando me mirabas de manera tierna, cuando cocinabas y esperabas la respuesta de mi paladar.
Hoy te veo caminando. Con tacones. Con tenis. Con pijama. Con camisón. Descalza. Desnuda. En la cocina. En el jardín. En el trabajo. Riendo. Llorando. Orando. Hablando sin parar. Haciendo silencio. Te veo en todas tus versiones que me enseñaste, porque el amor no selecciona imágenes, las guarda todas, en la carpeta de mi bebi
Reímos. Lloramos. Conversamos hasta vaciarnos.
Y si algún día te haré tu libro, lo haré sin nombre, por respeto. Pero lo haré. Porque la magia de una persona así no puede quedarse en secreto. El impacto de alguien como tú merece que el mundo sepa que existen mujeres que mueven el corazón y el destino de un hombre de esa manera. En este tiempo nunca he hablado mal de ti, porque no tengo razón para hacerlo más cuando me inspiraste en más de una vez.
Fui intenso. (perdoname)
No por control.
No por presión.
Sino porque cuando crees que tienes un diamante bajo tu cuidado, te conviertes en guardián.
Fui intenso porque entendí el valor.
Fui intenso porque sabía que el amor no se administra en cuotas pequeñas.
Fui intenso porque quise darte seguridad.
Fui intenso porque temía perder lo que más amaba.
Y quizás ahí, sin querer, apreté más fuerte de lo que debía.
Pero nunca fue desde el ego.
Fue desde la responsabilidad.
Siempre salió el tema del bebé. El compromiso. El futuro. Mi respuesta fue neutral no por falta de deseo, sino por miedo a ofrecerte un mañana incierto, porque siempre quise lo mejor par ti. Cuando supe que podía honrarte con estabilidad, cuando sentí que podía darte el futuro que merecías, sentí que al fin estaba listo.
Y dos días antes de aquella cena de compromiso aquel domingo 7 de septiembre, dijiste:“no puedo”. 26 minutos después estaba bloqueado de tu vida, me habías sacado inmediatamente, dejando un vacío profundo en mi vida. Solamente 45 minutos antes me decías "mi amor" en la última que fue la videollamada. Y algo importante es que te propuse que nos casaramos porque solamente quería honrarte. Me dijiste "es un sueño hecho realidad", días antes fuimos a comprar tus lentes, tu reloj, me caí y pase 2 meses y medio con las costillas rotas, aun esa noche que me golpie hicimos el amor, cantamos en el carro "el regalo más grande" casualmente la canción menciona que es en septiembre.
Ese día no solo se rompió una ilusión. Se hundió mi corazón en el fondo del amar. El tiempo inicio a pasar y cada día era más feo, mas solo, más triste. Pero de pie con Dios con esperanza de que reaccionaras, de una llamada, de un mensaje. Pienso a veces que quizás quisiste hacerlo pero no sabías como te iba a recibir, sin saber que seria con amor.
Mi primer cumpleaños sin ti fue una obra de teatro negro. Sonreí con máscara, un día de verdad que no quiero recordar, espere despierto hasta las 3 de la mañana, me hicieron un almuerzo con mi teléfono pegado viéndolo, buscando el saludo, pero nunca llego.
En Navidad pedí un único deseo, como un niño. Me quedé con el anillo en el bolsillo izquierdo del pantalón durante meses. La primera semana de diciembre mande a derretir ambos, el anillo quise hacerlo de lo mas emblemático, nunca los viste, eran: un ala de mariposa azul, y la otra ala para mi. Dentro del anillo tuyo una inscripción:“Tus alas son mi refugio”. Porque lo fuiste siempre.
Había comprado dos boletos al otro lado del mundo para celebrar nuestro compromiso. Curiosamente, ese mismo día tú salías a trabajar a Petén y yo partía a Europa.
Dos destinos distintos. Dos rutas que ya no coincidían.
Viajé solo. Con una mochila café y un corazón lleno de recuerdos. Consumí los 14 lugares que querías conocer, en algunos se me salió una sonrisa recordando cuando en su momento me decías "amor llévame allí". Claro que en todos lloré. En Madrid me senté a tomar una botella de vino románticamente pagada…con nuestras iniciales, solo. Miré la silla vacía frente a mí como si fueras a llegar en cualquier momento, y lo que te había atrasado era que estabas alisando el pelo para la cita. A cambio de eso manejabas una transmisión deportiva desde muy temprano la cual no me perdía solo por escuchar tu nombre y sabes me sentía orgulloso de ti, que estabas trabajando.
En París caminé por el Arco del Triunfo con 24 tulipanes, y una nota en francés. "Merci de faire partie de ma vie." Las luces brillaban y yo pensaba que ese lugar había sido diseñado para dos. Subí la Torre Eiffel viendo parejas romper filas para abrazarse, me comí un helado de coco, un croissant de mantequilla. Viajé en el vagón de enamorados en tren de alta velocidad, tratando que separara los recuerdos de mi mente, pero me abrazaban mas duro, solamente me acompañado chef y un lugar vacío, con una mesa apartada con el nombre "cochinawitos" En Lisboa llegué al hotel reservado con la cama llena de stickers románticos y dormí encima de ellos porque no tuve fuerzas para quitarlos, cada uno con la misma palabra en diferentes idiomas "te amo", imagine que esos papelitos los ibas a guardar en tu cajita donde siempre guardabas lo que te daba, cuando me retire del hotel con destino a Suiza me dieron todo en una caja que se quedo en un ferri.
En cada país, en cada mesa, en cada hotel, en cada aeropuerto, tu foto estuvo conmigo, sin pasaporte, si no en mi camisa, y locamente la sacaba para que vieras lo que miraba, quizás un acto de locura, que entendí que era la falta que me hacías. Escuché tus audios hasta aprenderlos de memoria, porque en todos siempre terminabas diciéndome "te amo".
Canté nuestras canciones a lo largo de todo mi viaje. Y después cambié completamente mi música porque ya no podía sostener las melodías que te había dedicado. He salido del país muchas veces en este tiempo tratando de encontrar paz en mi corazón porque el amor pesa demasiado cuando ya no tiene destino, en Colombia encontré saxofonistas en la calle en Perú comida que me llevaba a ti, en Panama lo que siempre te quise enseñar, en Ecuador me pare en el centro del mundo y vi que eras el mio, en Miami frente a la playa mi recuerdo cuando te dije que te amaba por primera vez y el mar de testigo, en México tacos con sabor a nostalgia y tequila para olvidar (no paso). En todos lados lleve tu foto y te envíe audios a ese whatsapp desconectado, en cada cosa que hacía o conocía. Viaje solo... en todos los destinos entendí que eras el mío solo para mantenerme de pie. Y sabes algo TU eras más que el amor de mi vida, eras mi complemento, mi alegría, mi motivación diaria, y quizas nunca lo supiste ni lo sabrás.
Cuando se cumplieron cinco meses exactos sin verte físicamente, te busqué. No llevaba reproche. No llevaba reclamo. Solo una frase: TE AMO, volvamos a empezar....
Me levanté a las 7. Le pedí a Dios que me acompañara. Lo hizo. Yo estaba temblando, como un adolescente ilusionado. Había ensayado horas lo que quería decirte, siempre la misma frase "te amo". Pero cuando me viste, moviste la cabeza en señal de no.
Y entendí que el silencio también es respuesta.
Hasta hoy guardé tu chat, tus fotos, tus textos y tus correos. Aquella serie de correos que te escribí, y no lo borre por falta de amor, ver a tu contacto especial sin movimiento, bloqueado, solo con mis textos y audios después de aquel día. Porque en el todos los dias mensajes de "buenos dias amor", "buenas noches amor" "que todo te salga bien hoy", me estaba consumiendo. Te envié flores nueve veces a la casa de tus padres y una vez un mural de rosas con un peluche gigante. Las nueve fueron rechazadas. Te compré tu regalo de Navidad, con tanto amor como que lo fueras a recibir, con tu nombre en la etiqueta, veré cual será el destino sin empaque.
Ademas te cuento que perdí 30 libras, sufrí un derrame. Lloré incontables veces. Pero nunca te odié. Nunca sentí rencor. Al contrario, te amé más. No por obsesión, sino porque te vi siempre como propósito. Y si tenias razón cuando me dijiste "tu si podrias vivir sin mi" a pesar de que la vi cerca de no hacerlo, aquí estoy hoy, haciendo esta carta que al final es para mi, nunca ame a nadie como a ti, alguien me dijo "solta ya" y le dije como hacer eso cuando es parte de ti....
La casa la hiciste hogar y se convirtió en museo. Cada objeto tiene tu huella. El lugar lo escogiste tú. Pensé en irme, pero decidí quedarme porque el valor no está en huir. Está en sostener la memoria sin destruirse. Y sabes, tu mesita de noche y tu bandeja para comer en la cama, esta donde la dejaste, de vez en cuando la limpio con amor recordando tus manos que llevaban nuestros alimentos con amor. También deje algo que era tuyo, tu lima de pies, tu cepillo de dientes en el mismo lugar, tu espacio en el closet intacto, recuerdo con muchísimo amor tus cuidados hacia mi.
Lo último te llego por courier hace apenas unos días, no me quería separar de nada de verdad, pero yo te di la cámara cuando soñaste con ser fotógrafa. No envóe nota para evitar la destrucción, pero todo lo guarde con las manos que besaste, y en cada objeto que guarde van huellas de amor. Bese tus libros y notas, ahh y aquel cosito para poner el celular me trajo recuerdos bonitos cuando mirabas tus series en el teléfono. Te cuento que las columnas de la entrada se pintaron, me quedo todos los días ahora de lunes a domingo solo almuerzo con mis hijos 3 veces por semana. Igor esta bien lindo, tampoco te mande el sudadero blanco porque de manera increíble tiene tu aroma. Tengo 170 días de no ver televisión, tomar el control remoto y entrar en algún streaming con algo que no termino de verlo solo de pensarlo se me llenan los ojos de lágrimas, ahora me he enfocado en leer, estoy recibiendo clases de boxeo, gym y nado dos veces por semana, ahora desayuno solo huevo duro, proteína en el almuerzo y ceno ligero. Camino 8 mil pasos promedio, y busco a Dios en todo momento.
Camino en el jardín y te veo entre los rayos del sol, corriendo con los peluches. Dejo una luz encendida por si algún día regresas para que no tropieces, es solamente una esperanza que guardo, y aunque no vaya a suceder me mantiene contento y hace que me arregle todos los días, asi de triste si quieres, pero es la realidad. Aquel rótulo en la refri con tu letra sigue intacto: “Jehová es nuestro proveedor”. No lo he tocado ni lo haré que sea el tiempo que lo borre.
La única cobardía que he tenido es no subir durante más de 160 días al lugar de trabajo donde compartimos tanto. Cuando lo hice, caí de rodillas frente a tu espacio vacío. Me dolió, pero subiré de nuevo algún día. Porque alli en ese lugar besaste mi corazón dos veces y le dijiste "perdoname" y de verdad que el lo hizo no tiene nada contra ti, como poder tener rencor con alguien que te dio vida.
No he estado con nadie. No por falta de oportunidad. Por respeto. Porque no puedo poner un parche donde hubo una obra de arte, y créeme me estoy secando porque necesito un abrazo, un beso, una platica. Guarde la esperanza porque me refugie en lo que prometiste, en algún momento tendré que hacer mi vida, porque no quiero estar solo. No busco nada en este momento, pero no me quedare solo, será difícil besar otros labios, creer nuevamente en alguien, amar a alguien más, mi corazón mantiene aun hoy la esperanza aunque mi mente diga que ya no es así.
Hubo un mensaje familiar que decía que “habían cositas que hablar contigo”.Vi tu felicidad digital. Tu crecimiento profesional y irónicamente basado en "bodas". Y supe que no fue en vano cuando siempre te dije que creía en ti y que creyeras en ti por sobre todas las cosas, lo cual me llena de orgullo hacia ti, porque finalmente se destruyo algo lindo y construiste lo que querías.
Nos dijimos que éramos el lugar seguro.
Nos prometimos buscarnos si algo pasaba.
Yo cumplí mi parte. Aunque la ecuación ya era diferente.
Escribí más de diez mil hojas tratando de entender. Entendí que las heridas del pasado pasan factura y me la paso con intereses y capitales que no podía enfrentar. Ojalá puedas tener paz en tu corazón y a la próxima persona que ames sea para siempre.
Cuidarte no fue suficiente.
Si hubiera visto todas las alarmas, lo habría hecho con todas mis fuerzas.
El miedo ganó al amor.
La manipulación o una nueva ilusión ganó terreno.
Aun así yo sigo creyendo en el amor.
Quizás alguien ocupa tu corazón donde yo estuve. Quizás me bloqueaste de todo. Pero el amor que dejaste en mí no se bloquea, se silencia pero no se borra. Quizás ya no me pienses más, tomaste tu decisión pero no me avisaste, tomaste tu camino y dejaste el que teníamos. Siempre te di el consejo de no dejas círculos abiertos y los dejaste con la persona que más te conocío y más te amo.
No te deseo el mal por nada del mundo. Se que nadie te amara como yo, y es sencillo decirlo, te ame por dentro y por fuera, por lo que eras, representabas, sufrías, anhelabas, soñabas, pensabas. Por lo que te hería, y por lo que te hacía féliz, no fue un reto hacerlo fue mi propósito porque aprendí que eras lo más bonito.
Al final:
No fui lo que elegiste.
No fui al infinito y más allá
No fui la aventura necesaria.
No fui la lectura perfecta.
No fui el hombre que decidiste amar hasta el final.
No fui suficiente.
Y lo digo sencillamente por el resultado final.
Pero tú…
Tú fuiste TODO para mí.
Si algún día pones en la balanza y piensas que aún podemos hablar y poner caminar juntos sin promesas un día a la vez, de momento estaré esperándote. Todos los días le pido a Dios que nos restaure, quizás otra locura mía pero en mi caso no fuiste algo irreal, si no al contrario alguien de quien me enamoré, admiré y ame con todo mi corazón aun cuando fue poco para retenerte. Perdóname por todo lo que hice que te molesto, que te enojo. Perdóname por haberte hecho perder tu tiempo por ilusionarte en alguna época. No te cuide lo necesario.
Que Dios te bendiga, mi rinquincaya hermosa.










